Democratización energética
Democratización energética
Contexto
La energía en Colombia se ha convertido en un oligopolio. Quienes la producen se quedan con las ganancias; quienes la consumen pagan tarifas altas; y quienes viven donde se genera no acceden a ella. Iván y Aida proponen revertir esa lógica: que las comunidades tengan acceso a la energía y que puedan ser dueñas de la energía que producen.
¿Qué está pasando?
- 01Colombia tiene una alta riqueza en fuentes de energía limpia (sol, viento, agua, biomasa, geotermia) pero esa riqueza no ha roto las barreras de la pobreza energética porque el modelo de generación está concentrado en unas cuantas manos.
- 02El acceso y la calidad de los servicios públicos sigue siendo una deuda histórica: en territorios energéticos donde se extraen recursos o se represa el agua, hay hogares sin luz o con tarifas impagables.
- 03La organización comunitaria para la generación energética no solo democratiza la energía: fortalece los procesos sociales y políticos en los territorios.
- 04La Guajira es un ejemplo de dicha injusticia: es un departamento con enorme potencial de energía solar y eólica de todo el país, y al mismo tiempo tiene altas tarifas de energía y las comunidades con menos acceso a servicios básicos. La riqueza energética de su territorio no ha servido para resolver la desigualdad y la pobreza. Eso es exactamente lo que hay que cambiar.
- 500+Comunidades energéticas ya están operando en el país gracias al programa iniciado bajo el actual gobierno, base sobre la que se propone construir y escalar.
¿Por qué pasa?
Porque el modelo de generación eléctrica en Colombia se ha orientado únicamente a las ganancias y cada vez menos a los derechos, sin permitir la participación de las comunidades: las leyes, los contratos y los subsidios están diseñados a favor de quien ya tiene capital, no de quien tienen sol en el techo.
Porque cambiar ese modelo amenaza los ingresos de las empresas que hoy controlan la generación y distribución de energía — y esas empresas tienen mucha influencia sobre las decisiones regulatorias del sector.
Porque la pobreza energética en territorios rurales y periféricos nunca fue una prioridad política: siempre fue más fácil subsidiar el consumo que invertir en infraestructura de generación comunitaria.
¿Qué proponen Iván y Aída?
- 01Convocar un Gran Acuerdo Nacional para la Transición Energética Soberana, que reúna a sectores políticos, sociales, sindicales, comunitarios, indígenas, afrodescendientes y campesinos para construir una hoja de ruta compartida, de largo plazo, que garantice nuestra soberanía energética y sea justa social y ambientalmente.
- 02Ampliar y profundizar los programas de Comunidades Energéticas, Territorios Energéticos y Colombia Solar, con mayores inversiones y cobertura nacional.
- 03Más proyectos de generación distribuida: que los hogares y las comunidades puedan producir su propia energía limpia y vender los excedentes.
- 04Programa Colombia Solar: que los recursos de subsidios energéticos se conviertan en infraestructura de autogeneración solar para estratos 1, 2 y 3, en lugar de subsidiar el consumo de empresas privadas.
- 05Articulación entre el sector energético y el sector transporte para garantizar que la electromovilidad avance a la misma velocidad que la generación limpia.
- 06Reforma estructural a la Ley de Servicios Públicos (Ley 142 de 1994): que el marco legal garantice el acceso como derecho, no como mercancía.
- 07La transición energética sólo será justa si la energía deja de ser un privilegio y se convierte en un derecho. La organización comunitaria es la fórmula para democratizar la energía y fortalecer el territorio.